



Si eres amante del ciclismo de montaña y aún no has rodado por la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, estás perdiéndote uno de los mayores paraísos sobre dos ruedas del sur de España. Con más de 800 km de senderos ciclables, este rincón natural de Andalucía ofrece un sinfín de caminos que atraviesan frondosos bosques, dehesas infinitas y pueblos con historia. Y, como buen fotógrafo de eventos deportivos, tenía claro que este era el escenario perfecto para una sesión de fotografía épica. Así que nos pusimos manos a la obra y preparamos una jornada para capturar la esencia del ciclismo en este paraíso natural.
Un escenario de ensueño para los amantes de la bici
Para esta sesión de fotografía, nos desplazamos cerca de la aldea de Jabuguillo, un enclave único dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Allí, en plena dehesa, con el rumor del agua de los arroyos como banda sonora y un terreno perfecto para la acción, montamos nuestro set para captar la verdadera esencia del ciclista en su hábitat natural.
Desde pistas anchas que permitían capturar a nuestro protagonista a toda velocidad hasta rincones más técnicos donde la pericia sobre la bicicleta quedaba patente en cada curva, este lugar tenía todos los ingredientes para una sesión épica. Con cada disparo, la naturaleza y el deporte se fusionaban en imágenes que transmiten la pasión y la entrega de quienes encuentran en el ciclismo de montaña su mejor terapia.
El equipo fotográfico: precisión para capturar la acción
Una sesión de fotografía deportiva exige rapidez, precisión y un equipo que esté a la altura del reto. Para esta ocasión, confié en mi Canon R6, una cámara que ofrece una velocidad de enfoque brutal y un rendimiento en condiciones de poca luz excepcional. Como lentes, utilicé:
- Samyang 14mm: perfecto para capturar la inmensidad del paisaje y jugar con la perspectiva en los momentos más dinámicos.
- Canon 24-105mm: la versatilidad hecha lente, ideal para adaptarse a cualquier situación sin perder calidad.
- Canon 85mm: una maravilla para retratos y planos cerrados, resaltando la expresión y el esfuerzo del ciclista.
Además, incorporamos flashes Godox para controlar la iluminación y darle un extra de dramatismo a algunas tomas. La clave estaba en equilibrar la luz natural con el flash para resaltar cada detalle sin perder la naturalidad del entorno. Y vaya si lo conseguimos.
La magia del momento: capturar la esencia del ciclismo
Cada sesión tiene su momento clave, ese instante en el que todo encaja y la foto perfecta aparece ante el visor. En esta ocasión, uno de los mejores instantes llegó cuando el ciclista atravesó una zona de agua a toda velocidad, levantando una explosión de gotas en el aire. Con el disparo de ráfaga activado y el flash congelando cada partícula en suspensión, conseguimos una imagen que encapsula la fuerza y la emoción de este deporte.
Pero más allá de la foto perfecta, lo que realmente hace especial este tipo de sesiones es la conexión con el entorno y con el propio deportista. Escuchar el crujir de la grava bajo las ruedas, ver el esfuerzo reflejado en cada pedalada y sentir la adrenalina en cada descenso es lo que da sentido a este trabajo. Y eso es lo que intentamos transmitir en cada imagen.
La Sierra de Aracena: un destino inigualable para el ciclismo y la fotografía deportiva
No es casualidad que cada vez más ciclistas elijan la Sierra de Aracena como su destino favorito para entrenar y disfrutar de la bicicleta. Sus 800 km de senderos ciclables ofrecen rutas para todos los niveles, desde principiantes hasta expertos que buscan desafíos técnicos. Además, la belleza del paisaje, con sus bosques de encinas y alcornoques, sus valles y sus pequeños pueblos de arquitectura serrana, convierten cada salida en una experiencia inolvidable.
Para un fotógrafo de eventos deportivos, este entorno es un regalo. Cada curva del camino, cada cambio de luz a lo largo del día y cada ciclista dejando su huella en los senderos ofrecen oportunidades únicas para crear imágenes impactantes. La combinación de deporte y naturaleza da lugar a fotografías llenas de energía, dinamismo y emoción.
Más que fotos, experiencias inolvidables
Fotografiar deportes al aire libre no es solo capturar imágenes; es contar historias, transmitir sensaciones y hacer que quien vea la foto sienta la velocidad, la emoción y la pasión que hay detrás de cada pedalada. En esta sesión en la Sierra de Aracena, logramos precisamente eso: una colección de imágenes que hablan por sí solas y que reflejan la esencia del ciclismo en su estado más puro.
Si eres ciclista y quieres inmortalizar tus momentos sobre la bici en un entorno espectacular, aquí tienes tu oportunidad. Como fotógrafo de eventos deportivos, estoy siempre en busca de nuevos retos y de contar nuevas historias a través de la fotografía. ¿Nos vemos en los senderos?
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